corrientes

Vivo entre corrientes, levito entre ventanas abiertas y puertas olvidadas, algunas abiertas, otras cerradas esperando mi llamada. A veces me estanco en un cuarto, habitáculos grandes, espaciosos, pequeños, claustrofóbicos. Al final, la puerta se abre. Sigo levitando.

Vivo entre corrientes, floto en un río sin rumbo, a veces me desvío hacía otros cauces, algunos llenos de remolinos, tempestades, ramas traicioneras que me estancan por un tiempo. Al final un golpe de corriente me devuelve al río, calmo y tranquilo.

Vivo entre corrientes, irradio con millones de kilowatios que oscilan hacía picos contrarios, bajadas de tensión que frenan mis destellos, subidas que me impulsan y que llenan de energía dispositivos apagados. Funcionan durante un tiempo. Luego terminan averiados.

Vivo entre corrientes, razono sobre líneas de pensamiento de lógica aparente, teoría contundente y práctica frustrante. Razonamientos tajantes formulados por algunos y nunca llevados a cabo. A veces me pierdo en algunos durante un tiempo, me guío por sus conclusiones y actúo con la pasividad del que no difiere, ni juzga, sólo actúa amparado por ideas ajenas. Al final todo se pervierte y en un atisbo de individuo, creo tres líneas a modo de desvío y me alejo impulsado por mis propias conclusiones.

Vivo entre corrientes, camino entre riadas de gente de paso rápido y firme hacía un destino incierto y oscilante. A veces me paro en una cola, esperando mi turno para conseguir aquello que busco. Colas equivocadas en busca de necesidades confusas. Cuando llega mi turno me separo de la cola y sigo mi camino.

vivo entre corrientes, me dejo llevar, pero tengo siempre a mano un desvío.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar